
el capitán ya había avisado, pero nadie podía creer que el agua se retiraría y dejaría el barco encallado en la arena. pero así fué. la marea fué bajando a medida que el sol doraba la arena que iba quedando al descubierto.
fué magia, no importa que haya explicación del porqué ocurre, simplemente era magia, saltar del barco a la arena,correteando alrededor como niños, cogiendo conchas, disfrutando de lo más hermoso que había visto nunca.
no alcanzaba a ver el agua por ningún sitio, era un mar de arena y un barco varado con el ancla al descubierto, la puesta de sol más bella, el silencio de la nada alrededor.
nadie se atrevió a romperlo.


Escribe un comentario